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Pinceladas Literarias Hispanoamericanas editada por Gloria Bautista Gutiérrez, New York 2004.




PINCELADAS LITERARIAS HISPANOAMERICANAS, New York 2004. 
Editada por Gloria Bautista Gutiérrez. 

Poemas de Antonieta Villamil en las páginas 343-346. Versiones iniciales de poemas en español: 
 
En point Dume.
Ayuno.
Entre las piernas de la muerte.
Humano mio.
Mi país niño dormido.
 
Comentario en inglés:
 
Spanning from before the Europeans arrived in Spanish America to the present, this anthology provides students with a deep and extensive appreciation of more than 600 years of Hispano-American literature.

The 57 selections in Pinceladas literarias hispanoamericanas represent both traditionally significant writers, as well as the writings of indigenous, female and afro-Hispanic authors that are not usually included in the official cannon. The result is a collection that gives students a unique and diverse perspective of the Latin American literary world, addresses the repercussions of Spanish colonialization, and presents a rich history of the different periods.

By combining biographies with literary commentary, the reader can connect each writer's personal history with their literary production, which in many cases is inseparable. 

La poesía de Antonieta Villamil:

Una voz profunda de la cultura

Antonieta Villamil convoca los manantiales de la memoria para rescatar la voz de quienes sobreviven la pérdida de seres queridos, bajo circunstancias violentas. Expresa una profunda preocupación por la situación que ha llevado a muchos países a una silenciosa violencia y recorre una irresistible variedad de latitudes, en torno al tema del proceso creativo, en un constante empeño por reafirmar el poder de la poesía ante un mundo que enfrenta permanentes transformaciones y deterioros.

Al leer la poesía de Antonieta Villamil, no puedo sino asombrarme ante la increíble capacidad sensorial de esta joven poeta latinoamericana. Su intensa voz es profunda y lírica, y nos penetra con inteligencia y sutileza. Su estilo recurre a los sueños, al subconsciente, a lo mítico y a lo sobrenatural para explorar los misterios de la realidad. Busca, encuentra, re-crea y pone en palabras una realidad que frecuentemente es de abstracciones inexpresables.

 En muchos de sus poemas, Antonieta Villamil le da voz a los desposeídos, a los desaparecidos y a los olvidados. En otros nos arroja en brazos de una retahíla que juega con la excitación, la seducción, la consumación, el desencanto, la violencia, la muerte y la persistencia del amor. Sin gritar ni hacer demandas, su poesía señala constantemente la lucha por la libertad de expresión.

Aporta la voz del lamento y la denuncia de seres que son capaces de acercarnos con descarnada honestidad al momento en que son violentados o a las circunstancias en que cometen un acto que los marca. Además, Antonieta Villamil expresa el choque cultural que se sufre al emigrar. Reitera el rol y el poder del poeta en nuestra sociedad: Ser la conciencia de la tribu y la voz profunda de la cultura.

Gloria Bautista Gutiérrez, Editora de Pinceladas Literarias Hispanoamericanas y Voces Femeninas de Hispanoamérica. Fragmentos de este ensayo fueron publicados en la Revista POETS WEST, Estados Unidos. Voz Disidente: AOTEAROA, Nueva Zelanda. Prensa Feria del Libro de Geitersburg, Washington, Voces en Tiempo de Guerra, documental y antología, Estados Unidos.

 


 

Antología de Mujeres Poetas de Colombia publicada en Bogotá por el sello Apidama



GRAN ANTOLOGIA DE POETAS COLOMBIANAS NACIDAS A PARTIR DE 1950

Estudio y selección realizados por Guiomar Cuesta Escobar y Alfredo Ocampo Zamorano y publicada bajo el sello de Apidama Ediciones, Bogotá 2014. 

Poemas de Antonieta Villamil en la antología: Versión inicial del poema: Lamentación por el poeta I-X (a Aurelio Arturo pensando en Emilia Ayarza), Versión final del poema Lunática entre antipoetas (a Nicanor Parra).

De acuerdo con Guiomar Cuesta, este libro es demostración del oficio de poetas que ellas han ejercido durante todas sus vidas. “También es clara y evidente la intención y el logos poético de cada uno de sus poemas. Su dicción es amplia y muy variada, con voces múltiples de gran riqueza. 

La evolución del nuevo canon poético está siendo impulsada hoy día, y desde hace muchos años, por las Mujeres Poetas, quienes actualmente producen y publican más que sus congéneres hombres. Con estos dos volúmenes de Poesía Colombiana del Siglo XX, escrita por Mujeres, se escribe una nueva historia de nuestra Literatura”.

Esta es, hasta el momento, la primera y más completa Antología publicada en Colombia, sobre sus mujeres poetas. Y no por ausencia de talento y producción poética, como podrán darse cuenta por las conclusiones de este libro, sino por la falta de reconocimiento y aceptación de la Mujer como poeta, que a pesar de los avances para ella en tantas áreas del conocimiento, así como su participación laboral en cargos directivos de alto rango, en la poesía aún no es considerada siquiera su publicación en Antologías en las cuales figuren los hombres poetas de nuestro país. 

Se trata del segundo tomo de la colección que incluye a las poetas nacidas o residentes en Colombia a partir de 1950.  Presentado en el Salón Tomás Carrasquilla en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Según Guiomar Cuesta: “Con este tomo de Poesía Colombiana del Siglo XX escrita por Mujeres se completa la labor iniciada en 2013, cuando fueron incluidas 84 poetas autoras de 454 poemarios publicados”. 153 mujeres poetas, nacidas entre 1950 y 1989 que a la fecha han publicado 500+ poemarios fueron incluidas en la gran antología de Poesía Colombiana del Siglo XX escrita por Mujeres. 

En resumen, en los dos tomos fueron incluidas 237 poetas con 944 libros de poemas publicados. “Consideramos estas cifras como contundentes”, asegura Guiomar Cuesta. De las 153 poetas incluidas en la antología, 32 son oriundas de la Costa Caribe colombiana, 34 de la Costa Pacífica, 36 de Bogotá, 25 de Antioquia y el Eje Cafetero y dos de Santander. Así mismo, 16 poetas residentes en el exterior y ocho poetas fallecidas.

POETAS NACIDAS APARTIR DE 1950.

Esta Antología nace de muchas semillas y experiencias a lo largo de la vida poética de sus investigadores y compiladores. Por ejemplo, los contactos de Alfredo Ocampo Zamorano con el Grupo de la Revista Vivencias, de Cali, y el interés desde ese entonces, de hacer una gran Antología de Mujeres poetas, que debido al cierre de dicha Revista, nunca llegó a concretarse. Luego, los contactos con Claude Couffon en Cali, y Marie Chevalier en París, los cuales dieron como resultado la publicación de: Antología de poesía colombiana, editada por Cahiers de poetique et de poesie iberique et latinoamericaine, París, Francia, en 1977.

En 1987, Teresa Rozo Moorhouse se contacta con Guiomar Cuesta Escobar, a raíz de su viaje de investigación a Colombia, buscaba las mujeres poetas para su Antología: Diosas en bronces. Poesía contemporánea de la mujer colombiana. Irvine, 1995. Se inicia así el contacto de Guiomar con el Encuentro de Poetas Colombianas del Museo Rayo, al cual ha asistido durante 27 años consecutivos, con el propósito de conocer a fondo la poesía de las mujeres de nuestro país. 
 
Como antecedente inmediato está la publicación de nuestra Colección Antologías del Nuevo Milenio. Además, la larga investigación realizada para la publicación de nuestras dos Antologías sobre Mujeres Poetas afrocolombianas, en 2008 y 2010.

Es a partir de 1975, el Año Internacional de la Mujer, y de 1984, año de la fundación de los Encuentros de Poetas Colombianas del Museo Rayo, en Roldanillo, Valle, que se consolida la presencia y la participación de las mujeres poetas, como parte esencial de la poesía colombiana. 
 
Es nuestra hipótesis que los poemas y poemarios de las mujeres poetas colombianas y su poética, reflejan un nuevo camino para consolidarlas como partícipes en igualdad de condiciones, hacia un mayor liderazgo suyo en la poesía colombiana. Además demuestran por una parte, una más activa presencia de las plurales y diversas voces en la poesía colombiana, y por otra, su riqueza regional y multiétnica. Es la gran renovación de nuestra Poesía la que aquí proclamamos. Estimamos que con estos dos Tomos de Poesía colombiana del Siglo XX escrita por Mujeres, estamos contribuyendo a construir una nueva Historia de la Literatura colombiana.

Dentro de este conjunto constitucional de retazos, es importante entender las diferencias que en esta antología constituyen, no solamente la división en cohortes según la década de nacimiento, vinculada a las transformaciones históricas del siglo XX, sino también, su procedencia raizal. Por ejemplo, nuestras poetas antologadas de la Costa del Pacífico, representan una migración desde sus aldeas y pueblos, hasta los grandes centros urbanos abiertos a su educación universitaria.

Las poetas nacidas en los grandes centros urbanos, y al éstos crecer van encontrando una nueva visión que se refuerza con la apertura de la educación universitaria para ellas, luego del Año Internacional de la Mujer, y los Movimientos de liberación femenina, los cuales afectan a todas las poetas aquí seleccionadas. Así mismo, esto sucede con el gran impacto del Encuentro de Poetas Colombianas del Museo Rayo.

En resumen son dos perfiles muy diversos que se plasman especialmente en los últimos 25 años del siglo XX: El primer perfil estaría representado por la actividad de algunos grupos herméticos de poetas varones, que desdicen de la mayoría de sus por ellos marginadas colegas mujeres; y que no siempre, pero en muchos casos llevarán al desasosiego que se describe en la visión del rumbo de la poesía colombiana, según ellos escrita principalmente por sus colegas hombres poetas, dentro de un canon poético que desciende de las confrontaciones entre las diferentes cohortes y agrupaciones poéticas masculinas, las cuales insistimos, y con algunas excepciones, han pretendido imponer su perspectiva unilateral, a espaldas de la realidad de la Poesía colombiana del siglo XX escrita por mujeres.

Y el segundo perfil está conformado por las mujeres poetas colombianas aquí antologadas, con su doble perspectiva humanística. Por una parte de visión y orientación valorativa de liberación y apertura más allá de todo canon. Y, por otra, de absorción y asimilación a las realidades del mundo postmoderno, a la revolución informática y a la globalización.

LAS AUTORAS 

Radicadas en el exterior
Amparo Lucía Ramírez Rivera (Amparo Flury). Nació en Bogotá y reside en Suiza.
Andrea Naranjo Merino. Nació en Cali y reside en los Estados Unidos.
Ángela García Nació en Medellín y reside en Suecia.
Antonieta Villamil. Nació en Bogotá y reside en Los Ángeles, California, América Norte.
Clara Eugenia Ronderos Torres. Nació en San Gil, Santander; y reside en Estados Unidos.
Elizabeth Constaín Ruales. Nació en Popayán y reside en Ecuador.
Elsa Moreno Pizarro. Nació en Bogotá y reside en California, Estados Unidos.
Flavia Falquez. Nació en Barranquilla y reside en Granada, España.
Lauren Mendinueta. Nació en Barranquilla y reside en Portugal.
Luisa Ballesteros Rosas. Nació en Boavita, Boyacá. Radicada en París, Francia.
María de los Ángeles Popov. Nació en Roldanillo, Valle. Radicada en los Estados Unidos.
Mayra Margarita Mendoza Torres. Nació en Cartagena y reside en Buenos Aires, Argentina.
Miryam Alicia Sendoya Guzmán. Nació en Ibagué, y reside en Santiago de Chile.
Myriam Montoya. Nació en Bello, Antioquia; y reside en París, Francia.
Pilar Zalamea Kimbrell. Hija de colombianos. Nació en Nueva York, Estados Unidos.
Sonia Solarte Orejuela. Nació en Cali y reside en Berlín, Alemania.

De Bogotá DC: Amparo Osorio, Ana Fernanda Mendoza, Camila Charry Noriega, Carolina Dávila, Carolina Gómez Gómez, Claudia Aguilera Neira, Cristina Maya, Eugenia Sánchez Nieto (Yuyín), Gloria Díaz Salom, Luisa Fernanda Trujillo Amaya, Luz Ángela Caldas, Luz Helena Torres, María Clara González de Urbina, María Gómez Lara, María Mercedes Lafaurie Villamil, María Tabares, Matilde Frías Navarro, Paola Cataño, Patricia Rey Romero, Renata Durán (María Victoria Durán Restrepo), Rocío Cabanzo de Ponce de León y Sandra Uribe Pérez. Así mismo, las poetas nacidas fuera de la capital, pero residenciadas en ella: Ana Mercedes Vivas, de Cali, Beatriz Restrepo, de Medellín; Georgia Kaltsidou, de Thessaloniki, Grecia; Graciela Maglia, de Bahía Blanca, Buenos Aires; Guiomar Cuesta Escobar, de Medellín; Jenny de la Torre Córdoba, de Barranquilla; Lilia Gutiérrez. Riveros, de Macaravita, Santander; Liliana Gastelbondo Bernal, de Ibagué; Luz Helena Cordero Villamizar, de Bucaramanga; Luz Mary Giraldo, de Ibagué; Mery Yolanda Sánchez, de Guamo, Tolima; Piedad Bonnett, de Amalfi, Antioquia; Sonia Truque, de Buenaventura; y Yirama Castaño Güiza, de Socorro, Santander.

De Antioquia: Catalina González Restrepo, Claudia Cecilia Trujillo Barrera, Conny Rojas, Cristina Toro, Eliana María Maldonado Cano, Gloria María Bustamante, Gloria Posada, Inés Posada, Liana Mejía, Lucía Estrada, María Berenice Pineda, María Cecilia Muñoz Galeano, María Elena Quintero, Marta Quiñónez, de Apartadó; y María Clemencia Sánchez, de Itagüí. Así mismo, las poetas nacidas fuera de Medellín, pero residenciadas en ella: Lucía Donadío, de Cúcuta; Esther Fleisacher Cohen, de Palmira, Valle; Laura Camila López Velázquez, de Bogotá; y Anna Francisca Rodas (Tuti), de Puerto Mosquito, Cesar.

De Atlántico: Carmen Peña Visbal, reside en Bogotá; Everlyn Damiani Simmonds, reside en Bogotá; Lilián Pallares, Lya Sierra González, Martha Alonso Osorio, Mónica Gontóvnik, Mónica Saad, Nora Carbonell, Nora Rosado Puccini, Susana Jiménez Palmera, Tallulah Flórez y Ubaldina Díaz Romero.

De Bolívar: Dora Isabel Berdugo, Eva Durán, Hortensia Naizzara Rodríguez, Lidia Corcione Crescini, Nena Cantillo, Ruth Patricia Diago Suárez, Tania Maza Chamorro, Muris Cueto Mercado, de San Cristóbal; y Solmery Cásseres Estrada, de Palenque de San Basilio.

De Córdoba: Ela Cuavas, Gudiela Milena Paternina y Clavelia Arana del Rosal, nacida en Costa Rica.

De La Guajira: Betsy Barros Núñez, Lindantonella Solano Mendoza y Solenys Herrera Fernández.

De Magdalena: Monique Facuseh.

De Sucre: Alexandra Adress Guzmán (Betty Garcés), de Tolú; y Margarita Vélez Verbel, de Corozal.

De Santander: Idania Ortiz Muñoz, de Bucaramanga; y Andrea Cote, de Barrancabermeja.

De Caldas: Ana María Gómez (Penélope), Ana María Robledo Jaramillo y Juana María Echeverri Escobar.

De Quindío: Martha Elena Hoyos, de Bucaramanga; y Bibiana Bernal, de Calarcá.
De Risaralda: Colombia Truque Vélez, nacida en Bogotá.

De Valle del Cauca: Adalgiza Charría Quintero, Alba Lucía Tamayo García, de Tuluá; Amparo Romero Vásquez, Ana Milena Puerta, Ana Milena Lucumí, Clara Schoenborn, Cristina Eugenia Valcke Valbuena, Elizabeth Vejarano Soto, Elvira Alejandra Quintero, Gloria María Medina Jiménez, Julia Simona Guerrero (Alba Ximena Gutiérrez Santander), Lyda Cristina López, de Ginebra; María Elena León García, de Versalles; María Fernanda Ceballos Calvache, María Teresa Casas Figueroa, Martha Cecilia Calle Gaviria, de Sevilla; Margarita Mejía, de Palmira; Meisy Correa Hernández, de San Pedro; y Orietta Lozano. Así mismo, las poetas nacidas fuera de Cali, pero residenciadas en esta ciudad: Ángela Tello González, de Santander de Quilichao; Judith Rodríguez Castro, de Tocaima, Cundinamarca; Martha Patricia Meza, de Salamina, Caldas; Mercedes Mejía, de Barranquilla; Natalia María Ramírez López, de Bogotá; Patricia Inés Jaramillo Tangarife, de Bolívar; y Elcina Valencia Córdoba, de Puerto Merizalde, Buenaventura.
De Cauca: Hilda Inés Pardo, Mary Edith Murillo y Matilde Eljach.

De Nariño: Lydia Inés Muñoz (Anacaona), Myriam Jiménez Quenguan, Piedad Figueroa, de San Pedro, Potosí; Martha Cecilia Ortiz Quijano, de Tumaco; y María Isola Salazar, de Túquerres. Reside en Bogotá.

Fallecidas: Amparo Marín López (Cali, 1960 - Cali, 1999); Belén Morillo (Galicia, España - Bogotá, 2001); Yvonne América Truque (Bogotá - Canadá, 2001); Liliana Cadavid Sanmiguel (Bogotá, 1960 - Bogotá, 2006), Clemencia Tariffa (Cesar, 1959 - Santa Marta, 2009), Edelma Zapata Pérez (Cesar, 1954 - Bogotá, 2010), Marta Sepúlveda (Bogotá, 1957 - Bogotá, 2010), Piedad Morales (Puerto Berrío - Medellín, 2012).

WAR’S UNLIKELY PARTNER: POETRY


ROBERT W. WELKOS. SEP. 8, 2004, 12 AMTIMES STAFF WRITER

Antonieta Villamil holds the artwork of painter Joe Bravo 
during the protest against the war in Iraq. 
March 23 of 2003, California section of Los Angeles Times newspaper. 

The 74-minute documentary not only explores how poetry and war have been intertwined from the time of ancient Babylonia and Troy to the conflict in Iraq, but includes the words of Homer, Tennyson, Walt Whitman, Wilfred Owen, Siegfried Sassoon and other poets who have written powerfully about war and its consequences. 

The film also features a number of lesser-known living poets, including:

* Colombian-born Antonieta Villamil of Los Angeles, whose poem “My Name Is Pedro” is about her 27-year-old brother, who left home one day in 1990 in and vanished. She believes he was kidnapped by one of the warring factions in that troubled South American nation.

“It’s the most horrible way to lose a loved one,” Villamil said in a recent interview. “You have no place. You are left only with memories of that person. You have to create a place for mourning. There is no body. And always you have the hope that that person might come back some day.”

Antonieta Villamil reading poetry against war during 
the Poetry Marathon Against War at the Veteran´s 
Arlington West Memorial in Santa Monica Beach, California.


* Seattle poet Emily Warn, whose father was a D-day paratrooper who suffered combat trauma and numbed himself with alcohol, which led to his early death. Warn is shown on-screen reciting a poem she wrote called “California Poppy,” which recalls the fragments of cherished memories she retains of her dad and a eucalyptus grove. “Come back, moment in the grass,” the poem goes. “Come back, momentary father.”

* Sherman Pearl of Santa Monica recites his work “The Poem in the Time of War,” which he wrote with lines in mind from William Carlos Williams’ poem “Asphodel, That Greeny Flower,” which reads, in part, “It is difficult to get the news from poems yet men die miserably every day for lack of what is found there.”

“That is what my poem tries to do,” Pearl said. “It’s not a battlefield experience. It’s an expression of how poetry responds to something as large and disturbing and painful and impacting as war.”

“This is not a film about famous poets,” said executive producer Andrew Himes. “It’s a film about poetry in wartime and this natural, powerful, human impulse to write poetry to express your emotions, to tell a story.” The film grew out of a grass-roots protest that made headlines in early 2003, when some poets opposed to the invasion of Iraq protested First Lady Laura Bush’s invitation to some noted poets to attend a White House symposium celebrating the works of Whitman, Emily Dickinson and Langston Hughes. Mrs. Bush canceled the session.

Sam Hamill, who edits the Copper Canyon Press, an influential poetry publisher, was one of those who declined the White House invitation.

“I just said, ‘Wait a minute,’ ” Hamill recalled. “These people cannot possibly be reading the Walt Whitman, Emily Dickinson and Langston Hughes that I’ve read all my life. These are three poets that would have despised this administration.”

Hamill, who lives in Port Townsend, Wash., then asked about 50 fellow poets to “reconstitute a Poets Against the War movement like the one organized to speak out against the war in Vietnam.” Within four days, 1,500 poets had responded and a website was set up to handle the influx of responses.

“Organizing poets is like herding chickens,” Hamill joked. “Every one of them is a totally independent mind and everyone wants to speak from a totally independent point of view.” An invitation to poets around the world to send in videos of their poetry readings led to the film.



The movie begins with grainy war footage that has become all too familiar: Battleship Row belching thick, black smoke over Pearl Harbor; bombs dropping from the bellies of warplanes; American soldiers opening up on an unseen enemy in the jungles of Vietnam.


And then comes what is perhaps the most jarring image of all: the superintendent of the U.S. Military Academy at West Point, Lt. Gen. William J. Lennox Jr., discussing combat ... and poetry.

Poetry?

“For an infantryman or a soldier in combat, it’s very hard for them sometimes to articulate what they experience,” says Lennox, who holds a master’s degree and doctorate in literature from Princeton University. “They go through a whole series of emotions: joy, elation, horror, fear. What literary genre allows you to portray that feeling but poetry? I don’t know.”

The Lennox interview forms part of a new documentary, “Poetry in Wartime,” which features poets from around the world sharing their views and experiences of war.

On Saturday, libraries and colleges in more than 100 cities across the U.S. and Canada will screen “Poetry in Wartime.” In the Los Angeles area, a screening is scheduled at 3 p.m. at the Redondo Beach Public Library. Other locations can be found on the www.poetryinwartime.org website.

The producers say they are in discussions with distributors in hopes of releasing the film theatrically in the year 2005. 
“A lot of it was pretty badly shot,” Himes recalled. “I had this huge box full of videotapes and felt somebody ought to make a film about this. There’s some kind of story to be told. I couldn’t find anybody else to do it.”

Himes, who formerly worked at Microsoft as founding editor of Microsoft Developer Network and who also helped Microsoft pioneer the subscription software business, had never made a movie before. Through co-producer Jonathan King, a Web/communications consultant and writer for nonprofit organizations, Himes met King’s brother, Hollywood filmmaker Rick King, who came on board as writer and director. Rick King’s credits include numerous television documentaries and directing the feature films “Hard Choices” and “Off the Wall,” as well as co-producing and sharing story credit on the 1991 film “Point Break.”

“I’m not an expert on poetry and I’m not an expert on war,” Rick King said. “Coming at it from the outside, I felt like I usually do in making a documentary. I felt I was the audience. I asked, ‘What is the information I need and who do I go to get it?’ We wanted it to be an examination of war and poetry both.”

While the film contains graphic images of war’s carnage, King believes the poetry gives humanity to these images. “The story we tried to tell is a challenge because it really is trying to talk about an experience more than a recitation or a series of facts.”

Himes believes the conflict in Iraq, like past wars, could see its own flowering of great poetry: “There are lots of soldiers right now writing poetry because they’ve been through experiences that they do not know how to communicate in any other way.

VAGABOND presenta: SOLUNA EN BOSQUE de Antonieta Villamil.


Versión final y aumentada de una obra de testimonio de mujeres que viven experiencias de transgresión y violencia.


“Antonieta Villamil evoca seres de sentimientos profundos que se expresan en soliloquios que nos remontan a Hamlet. Activa un llamado de atención sobre temas de resistencia o prohibición e introduce el poema como testimonio de mujeres que hablan sobre experiencias de transgresión y violencia, a la vez que indaga el conjuro amoroso y erótico como una especie de resarcimiento o catarsis curativa. Nos arroja en brazos de una retahíla de encantamientos mezclados a una especie de éxtasis visual y nos obsequia una historia de amor y desamor. Cabalgando en el potro de la vida, esta obra trascendental y mágica, nos enfrenta a abismos y laberintos hasta revelarnos una poesía que se proyecta y se apodera de los roles de los seres humanos, tanto en sus goces como en sus tragedias.” Linda Rodríguez Guglielmoni, PhD. ensayista, catedrática, escritora y poeta de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, 2012.

En este libro Antonieta Villamil hace uso de la libertad de expresión en contrapeso a la censura y el reproche, hacia temas que se consideran prohibidos en poesía. Aporta la voz del lamento y la denuncia de mujeres, que son capaces de acercarnos con descarnada honestidad al fatídico momento en que son violentadas o a las circunstancias en que cometen un acto que las marca y ese canto de denuncia permanece fijo en la mente del lector. Autora de una prolífica obra donde la meticulosa armazón de sus poemas nos descubre, una profesionalidad difícil de emparejar. Una voz al mismo tiempo recóndita y coloquial, lírica y filosófica, melancólica y erótica que posee el poder curativo del conjuro y provoca el alma al vuelo inspirador.” —James Ragan, poeta, director del Programa Profesional de Escritores, , Universidad de California USC en Los Ángeles, 2012.


SOLUNA EN BOSQUE 
—Brebaje de lo Invencible Este Conjuro Invoque 
El Amor Esta Pócima Espante El Desamor—

Publicado por VAGABOND
ISBN: 978-1-936293-34-6.
Primera Edición de 1000 ejemplares.
108 páginas, 14x22cm. All Rights Reserved

Derechos de Autor / Author Copyright 

© Gloria Antonieta Villamil Orrego, 2019.

Derechos de Edición / Edition Copyright

© Vagabond, colección AVEditor, 2019.



ÍNDICE



   5       /   El poder de este libro
   7       /   Jarabe de fumo encantado con zapatos verdes
   8       /   Arenga de oveja negra a su clan
  10      /   Juego de aprendices
  12      /   Impotencia de pared que oculta pederasta
  13      /   Infusión de resplandor a lluvia para
                        ensimismarse de naturaleza
  16      /   Pesquisa al incesto en 2 actos
  18      /   Golosina a primer amor dfresa y con chocolate
  20      /   De la violada que aborta
  21      /   Pócima para acto de amor a sí misma
  22      /   Monólogo de la que murió a golpes
  24      /   Esto intensamente invoque su regreso
  25      /   Conjuro para que el bienamado amor no se
                        desencante
  27      /   Monólogo de la que se vende
  29      /   Canéfora en transflor desvele amor prohibido
                        Fruto
                        Pétalo
                        Nuez
  32      /   Divagación de silenciadas
  33      /   Crema de quiéreme siempre en cántaro
                        incendiado
  34      /   Monólogo de transgresoras
  36      /   Elixir de insólita alegría
  39      /   Erótica de los infieles
  40      /   Manjar de gozo en sopa prendido en rapto
  42      /   Reto y duelo entre poetas suicidas
  43      /   Este hechizo haga que no me traicione
  44      /   Rodeos de la engañada
  46      /   Se desencadene amor apasionado cristalino
  47      /   El menstruo de la infértil
  49      /   Que delire por mi amor secreto
  50      /   Advertencia de mujer botín de guerra
  52      /   Licor de lenta ausencia con jengibre y menta
  55      /   Conjuro de ermitaña en gozo de posesión
  57      /   Increpación a desflore sin orgasmo
  58      /   Cebra en rapto desate amor ardiente
  59      /   Motivos de doña beata a razón de señora bien
  61      /   Bebedizo de mórbida primavera para
                        embriagarse de abril a mayo
  62      /   Evasiva de la que no regresa
  64      /   Soluna en bosque fortifícalo y hazlo creativo
  66      /   De la que pierde el amor el día de los
                        enamorados
  68      /   Conjuro del deseo provoca recíproca entrega
  70      /   Lamento de novia plantada
  71      /   Se marche sin amargura o desconsuelo
  72      /   Anatema contracensura
  73      /   Monólogo para saponificar complejo de
                        inferioridad
  74      /   Esta invocación me ayude a olvidar
  75      /   Herida de impunidad
  78      /   La ausencia no nos toque
  80      /   Lección de la que conoció el abuso
  81      /   Reincidencia al amanecer con ambrosía de
                        amor constante
  82      /   En memoria a una mujer atrapada en un
                        triángulo sin salida
  84      /   Encantamiento contra distancia mate el
                        desamor
  85      /   Este conjuro deshaga y ahuyente el malamor
  87      /   Extracto arcano para alcohol de vida
  88      /   Esta invocación haga que me extrañe con
                        locura
  89      /   Antídoto a polvo de amor
  90      /   Invoco amor compatible para quien vive en
                        soledad
  92      /   Tatuaje de alma haga que el amor perdure
  97      /   Receta para vino de flor con amante en almíbar
  99      /   Paisaje al deseo luego sueño
101      /   Brebaje de lo invencible invoca el amor
102      /   Premio Internacional Latino Book Award 2012
104      /   Biografía

por esta palabra
que se va para quedarse
bala de plata y porque es
lo que sabe morir de amor.
—Antonieta Villamil


EL PODER DE ESTE LIBRO:

Para desatar el poder de este libro, lee los conjuros pensando en la persona que amas. Al leerlos a solas y en voz alta, repite el nombre de la persona amada después de cada verso.

Es además muy efectivo poner en práctica las recetas, compartir las pócimas y los conjuros leyéndolos en voz muy baja cuando él o ella estén dormidos.

Cada título propone un mandato, un deseo que revela el propósito de cada poema. En noche de luna llena busca la ocasión de leer estos encantamientos a luz de vela, acompañados de música favorita, hierbas aromáticas y bebidas espirituosas en un ambiente de paz y armonía.  

Regala este libro en secreto, que la persona que lo reciba, no se entere que viene de ti. Tu corazón te dictará el momento de acudir, a los conjuros para invocar el amor que descubrirás en estas páginasAsí Sea…


a nany, mi hermanito Pedro quien murió
de desaparición en colombia en 1990.


JARABE DE FUMO
ENCANTADO CON
ZAPATOS VERDES


.
De
pronto
imaginas
unos zapatos
verdes y me dices
que sé lo que quieres
quieres unos zapatos verdes
de pasto   de hojas   con suela
de musgo y cordones de raíces
rápido que tus piernas quieren
ser árbol     que tus brazos ya
son ramas   que con la punta
de tus uñas se teje un
nido y se
escriben
por tus
dedos los
sabores
 de  la  miel.



ARENGA
DE OVEJA NEGRA
A SU CLAN


Tu madrina no cuenta    la costra
de un áspero olvido la embistió

Tu maestra monja se jubiló después de
pegarte con una regla por escribir versos

Tu nodriza te recuenta y te refriega
números   y tú escuchas poemas

Tu tía te pone falda corta y tú sueñas
el ocioso pantalón para andar por las calles

Tu prima te guarda un puño de silencios
y tú buscas los brazos abiertos de sus palabras

Tu hermana te guarda muñecas
que la hicieron llorar y tú quieres
su complicidad sin reprimenda

Tu abuela te predica una herencia de consejos
y bendiciones pero tú quieres la receta
para conquistar el centro del corazón

Porque heredas una cabeza con alas
tu mamá te entreteje bien apretado el cabello

Tú no olvidas tan fácil y como barro
ante una escoba resistes solitaria
a las mujeres de tu clan     Te plantas a esperar

Vas a romper la maceta del pretexto
con tanta raíz pero no importa
     te plantas a esperar.



JUEGO DE APRENDICES


Ella se acuerda de su prima,
de su mejor amiga
y de la nueva niña de la cuadra.

Cómo se llamaba?

Entonces las abrigaban duraznosas pieles
de trece a catorce años.     No recuerda quién
se ciñe a su incipiente pecho cuando juegan
en rincón escondido a furtivos besos.

Era Dalia o Marcela?

Se funde a su rostro y con su lengua
dibuja el paso torpe de un beso.

Por los corredores se debaten sus risas
en contienda de labial robado o pestañina
en pegotes.       Primero el turno de...

Era Claudia o Tatiana?

Juegan a ser él y a su turno ella es
Ramiro y Fernando o cualquier príncipe
convertido en renacuajo.

Ah   esa lengua en chuparrosa eterna
enredada hasta su pescuezo.
Era la lengua de Alejandra
o la lengua de Macaria?

En fin, se prueban zapatos oceánicos
en los que aún hoy se ahogarían.

Huelen a escondidas los calzones
buscando no sé qué diablos.

Se miran desnudas en espejos excitados
tras pestañas postizas y con tímidas manos,
se exploran en el juego de dedos caminando
en entremuslos que caen en arenas movedizas

y despavoridos huyen los dedos,
sin trastocar ciertas sedas.

Cómplices de aprendices
se encuentran en ojos perplejos
entre sábanas y almohadas, embadurnadas
en menjurje de jojoba y crema nívea.

Quién desertaría
las prácticas más temprano? 

Se besan hasta ahogarse, inocentes;
aspirando a buenas piernas y senos duros.

En el repentino menstruo de la luna,
sobre acantilados de espermas luminosas,

ansían a los muchachos      y practican,
solo practican,     diligentes
                                          y cuidadosas,
                                                      a ser mujeres.  



PAISAJE AL DESEO
LUEGO SUEÑO
a juan gelman pensando en jaime sabines


Te lo digo a ritmo de deseo:
Primero Sueño escribió Sor Juana
con mano helada clavada a su cruz.

Tú con suerte me miras, rápido me tocas;
ahora como al principio primero me deseas.

Luego me sueñas porque me has tenido
y en el sueño me tienes habiéndome sentido.

En la ausencia estoy con el rostro
de tu deseo.  No nos pertenecemos,
en este delicioso anhelo nos poseemos.

En la distancia alguien que palpita
nos deletrea algo más que el nombre.

El tiempo figura un paisaje al deseo que
entra por la ventana abierta de tu mano.

Tus párpados se voltean porque sueñas
que te toco.  Tu ojo me toca y me relee

porque me ha visto.  Fuego y ceniza
el deseo se arde a sí mismo y nos
consume para darnos este sueño.

Son los dedos en tu ojo, los dedos
de tu boca que en desafuero me palpan.

Húmeda estallo contra tu enrojecido
duro deseo.  Sueño un deseo en que
el tiempo se escurre ácido contra

las paredes de mi cuerpo que deslava
el paisaje de tu cuerpo entre ladrillo y techo.
Mi deseo te sueña cuando el sueño

no te ensueña.  Cuando el sueño te desea
te mueve, te mantiene vivo. Quien
muere no sueña, desea el sueño que

cruza entre piedras.  No siempre
lo soñado se alcanza.    Así es la vida,
estar suspendido en un sueño, mientras
quien desea     urde para lograr su sueño.

Con ganas te lo digo, la piedra si se
desea no es inalcanzable, porque el
deseo mueve la piedra más piedra.



poema primogénito escrito
a los 10 años de edad
el 28 de agosto de 1972,
después de escuchar en cante
el romance sonámbulo de lorca
y para que sea mi epitafio.



BREBAJE
DE LO INVENCIBLE
INVOCA EL AMOR

Cuando el infinito
sea lugar estrecho
Cuando el tiempo muera
y el espacio huya

Cuando en un verano
la mar se reseque
y los ríos evaporen
llevando en su cauce
vuelo de mil aves

Cuando las estrellas
tracen una fila y
se dejen contar
Ni aún ese día
te deje de amar.
  
  

premio internacional
latino book award”
 mejor libro de poesía 2012 

En 2012 el año que inicia la primavera de la galaxia de acuerdo a la cultura Maya, El Instituto Cervantes de Nueva York y Literacy Now!, otorga el “14 Premio Internacional “Latino Book Award” al mejor libro de poesía en Los Estados Unidos a “SOLUNA EN BOSQUE: CONJUROS PARA INVOCAR EL AMOR” escrito por Antonieta Villamil.

“En este libro Antonieta Villamil hace uso de la libertad de expresión en contrapeso a la censura y el reproche, hacia temas que se consideran prohibidos en poesía.  Aporta la voz del lamento y la denuncia de mujeres, que son capaces de acercarnos con descarnada honestidad al fatídico momento en que son violentadas o a las circunstancias en que cometen un acto que las marca. Autora de una prolífica obra donde la meticulosa armazón de sus poemas nos descubre, una profesionalidad difícil de emparejar. Una voz al mismo tiempo recóndita y coloquial, lírica y filosófica, melancólica y erótica que posee el poder curativo del conjuro y provoca el alma al vuelo inspirador.” —James Ragan, poeta, director del Programa Profesional de Escritores, Universidad de California USC en Los Ángeles, 2012.

“Antonieta Villamil logra con Soluna En Bosque, una obra en que la palabra se debate entre lo transparente más allá del lenguaje y lo sugestivo, humano, voluptuoso, impulsivo y lúdico de esa experiencia. En este ejercicio de mostrar, de contar una historia de amor en poesía con todos sus matices, mientras sobrepone una emotiva carga de imágenes, crea un contraste y un dinamismo que se disfruta mucho en la lectura. Lleva al lector por una travesía sensorial que se completa al explorar territorios de múltiples connotaciones, con la forma concreta de algunos poemas, o las palabras hiperbólicas en tono gris que según la autora, son un grito visual aunque su intención es que sean leídas en voz baja.

Esta obra se deleita en su propia sensualidad. Evoca seres de sentimientos profundos que se expresan en soliloquios que nos remontan a Hamlet. Nos permite entrar en un mundo lingüístico que por igual, nos provoca el intelecto y las emociones. A través de lúdicos retruécanos nos hace navegar en un delicioso erotismo; por instantes revelándonos nuestros propios y más íntimos sentimientos.

En esta versión final y aumentada de Soluna en Bosque        —Brebaje de lo invencible este conjuro invoque el amor, esta pócima espante el desamor—, cada encantamiento está entretejido con pócimas, brebajes y monólogos que activan un llamado de atención sobre temas considerados tabú, de resistencia o prohibición e introduce la noción del poema como testimonio de mujeres que viven, sobreviven o hablan desde la muerte sobre experiencias de transgresión y violencia, a la vez que indaga el conjuro amoroso y erótico en palabras, como una especie de resarcimiento, de bálsamo o catarsis curativa. Nos arroja en brazos de una retahíla de conjuros, encantamientos y recetas, mezclados a una especie de éxtasis visual que poema tras poema, nos obsequia una historia de amor o desamor que va desde contemplación, sugestión, ilusión, enamoramiento, excitación, seducción, consumación, pasión, desencanto, delirio, despecho, celos, infidelidad, traición, desengaño, desesperanza, evasiva y negación; hasta reincidencia, insistencia, reconciliación, permanencia y rescate del amor. Nos hace cautivos de un encantamiento que trabaja la palabra en un dual ámbito de seducción y rechazo.

Cabalgando en el potro de la vida, esta obra trascendental y mágica, nos enfrenta a abismos y laberintos hasta revelarnos una poesía que se proyecta y se apodera de los roles de los seres humanos, tanto en sus goces como en sus tragedias. Antonieta Villamil nos convierte así en cómplices de su creación, para que nosotros en un gesto de recíproca confabulación, también la conjuremos a ella.” —Linda Rodríguez Guglielmoni, escritora, poeta, ensayista, catedrática de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, 2012.  

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